Por eso #QueSeVayanTodos no es una realidad
Lamentablemente...
Por eso el grito de #QueSeVayanTodos no es una realidad. Porque esa corrosión que sufre nuestro maltratado Congreso, porque sí, es nuestro, tiene enquistada desde las entrañas a esa metodología de usurpación. Porque las mafias viven en los pasillos, en los cafés y en los despachos de ese edificio.
Creo que la mayor desesperanza, que resulta siendo un combustible de lo más inflamable para las protestas sociales, es ver que quien es el llamado a ejercer un verdadero control y contrapeso político es, en realidad, un cómplice. Es un cómplice subrepticio, agazapado y perverso. Que negocia a micrófono apagado acuerdos que giran indubitablemente alrededor del dinero. Que ofrece su voto a cambio de presupuesto por obras. Obras que luego serán sobrevaloradas. Sobrevalor que luego irá a los maletines de ese mismo congresista que dio inicio al decadente ciclo de la corrupción legislativa vendiendo su conciencia y dignidad a través de su voto. Porque esa corrupción tiene nombre propio, tiene una metodología particular, sus propios actores, sus propios victimarios. El que entra a ese hemiciclo sabe que es así. Que solo debe esperar que llamen a la puerta de su despacho y con voz sigilosa le hagan la propuesta.
Por eso el grito de #QueSeVayanTodos no es una realidad. Porque esa corrosión que sufre nuestro maltratado Congreso, porque sí, es nuestro, tiene enquistada desde las entrañas a esa metodología de usurpación. Porque las mafias viven en los pasillos, en los cafés y en los despachos de ese edificio. Por eso se negocian magistrados del Tribunal Constitucional, por eso se negocia al Defensor del Pueblo, por eso negocian comisiones congresales. Porque desde cualquier escenario, la posibilidad de obtener un rédito económico, un negro dólar, es absolutamente viable. Y ahí el egoísmo político, ahí la desnaturalización del ser humano. Ahí vemos cómo pese a que hayan perdido la vida seis de nuestros compatriotas, incluido un inocente niño de 13 años, esos apátridas se aferran a esos escaños y como avestruces esconden la mirada bajo la tierra para no ser acusados de traidores y cómplices de la injusticia.
Felizmente tenemos honrosas excepciones, y hemos visto como la Banca Morada presentó hace unos días un Proyecto de Ley que en resumidas cuentas propone no solo una salida a la crisis actual sino una reforma integral que nos proteja de volver a caer en lo mismo. Porque sí, se puede caer en lo mismo, se puede estar peor. Así, esta llamada Ley para la Estabilidad Política, propone entre otras cosas: (i) reemplazar la incapacidad moral por discapacidad mental o física zanjando el dilema de su interpretación; (ii) Antejuicio y la posibilidad de acusar al presidente por delitos asociados al crimen organizado, crímenes de lesa humanidad y otros delitos de función; (iii) Juicio Político, ofreciendo la posibilidad de que el Presidente pueda ser acusado por la realización de graves y probadas infracciones a la Constitución. Por otro lado, y en aras de compartir responsabilidad el Proyecto plantea que en caso el Presidente decida disolver el Congreso, deberá convocar -en cuatro meses- a elecciones generales. La presidencia del Congreso asume el rol, pero estará obligada a convocar a elecciones.
Una propuesta que a primera vista parece interesante y que entendemos es producto del trabajo de la Bancada, su Partido y expertos en la materia. Habrá que ver cómo le va con la obtención de firmas, el debate y la votación. Propuestas como éstas pueden poner al descubierto los verdaderos intereses de quienes se supone, son los principales servidores de la Nación.
Es importante encontrar estos halos de luz que de cuando en vez iluminan el camino. Es importante apoyar estas iniciativas y todas aquellas que provengan de cualquiera de las bancadas, siempre y cuando tengan como principal objetivo resolver esta enorme crisis social, institucional y económica que el Perú padece. A estas alturas no importa el color político, importa la solución.
Y por cierto, nosotros, los que en silencio transitamos por la vida, no estamos exentos de responsabilidad. También somos llamados a plantear soluciones y reformas, cada uno desde su trinchera, cada uno desde su teclado.
Buen inicio de semana muleros.